Tener una buena idea no es suficiente. La pregunta que decide todo es más simple: ¿por qué alguien usaría tu solución? Una propuesta de valor conecta un problema real con una solución que genera beneficios concretos, y es lo que separa a las ideas con potencial de las que efectivamente logran interesar y ser adoptadas. Aquí trabajarás esa conexión con el Canvas, una herramienta que te permite visualizar de forma simple quién tiene el problema, qué necesita y qué valor entregas. Casos como Spotify y NotCo muestran el punto: Spotify no vende canciones, vende acceso fácil y personalizado a la música; NotCo no vende alimentos vegetales, vende una alternativa sostenible sin sacrificar la experiencia de consumo.
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